Es la antigua capilla de piedra del colegio que da vida a la fachada principal. Esta capilla con indudables influencias de la arquitectura Neo-Herreriana típica de las construcciones del XIX en Cantabria, se abre hacia el patio interior del monasterio con cuatro antiguas vidrieras. La fachada ha sido declarada Bien Patrimonial de la Comunidad de Cantabria, siendo una arquitectura apreciable desde la carretera de la costa.
La sala posee una capacidad para unas ciento veinte personas y es la sala usada generalmente para las acciones del Proyecto-Aldea así como para el entrenamiento del colectivo del Teatro de las Fuentes, y algunas puestas en escena del mismo.

